La Nueva Era no es una moda espiritual ni una fuga de la realidad, sino una invitación a vivir con más conciencia, responsabilidad y presencia en lo cotidiano.
El Dios interior no es una idea para inflar la personalidad, sino una presencia silenciosa que invita a vivir con más verdad, amor, conciencia y servicio.
La idea de los planos de existencia puede ampliar nuestra comprensión de la realidad cuando se usa como una invitación a percibir niveles de experiencia, no como permiso para despreciar el mundo concreto.
El karma y el renacimiento pueden entenderse como leyes de aprendizaje y continuidad, no como castigo simplista ni culpa espiritual aplicada al dolor humano.
“La pequeña lámpara del Hatha Yoga” es su significado literal y los cuatro pasos que representa son: Asanas (posturas físicas), Pranayamas (respiraciones), Mudras (sellos...
Su naturaleza es fría y su sabor salado. Son un auténtico tesoro, cargadas de vitaminas, minerales y oligoelementos. Son unos importantes agentes depurativos y ayudan...